Autora : Doris Sánchez
Durante los días de las Fiestas de Santiago de Compostela suelo salir a dar un paseo por el casco antiguo de la ciudad, estos días repleto de personas y donde casi siempre encuentro algo que llama mi atención y pone en acción mi olfato periodístico como una vez me dijera una persona que de paso recomendó a El Correo Gallego que me ficharan y al parecer escucharon su recomendación, permitiendo así el nacimiento de mi blog Crisantemos en su edición digital http://blogs.elcorreogallego.es/dorissanchez, debería darle las gracias? pues claro que sí, porque es de bien nacidos ser agradecidos. Recreando la mirada por uno de los parques de esa transitada zona, alcancé a ver a una chica con su cara y brazos pintados de plateado de manera muy llamativa que resaltaba aún más con su largo traje de igual color que su piel, y en su cabeza llevaba un turbante para completar su indumentaria, pensé que tendría que ser uno de los mimos que estaban en la zona y no me había equivocado, con el sacrificio enorme que supone estar horas de pie y sin apenas moverse para acompañar en las fotos a los transeúntes que llegaban a su lado para casar alguna fotografía para llevar consigo de recuerdo de su visita al Apóstol Santiago, y con suerte conseguir que le dejaran algunas monedas como gratitud, que según sus propias palabras la cosa está cada vez más difícil porque la gente deja mucho menos dinero que antes y tal vez por la crisis que vive España, lo que no entendí porque la gran mayoría de visitantes eran extranjeros venidos de otros países donde la situación económica está mucho mejor que la nuestra.
Me acerqué a ella (interrumpiendo su momento de descanso) como siempre hago con las personas que considero interesantes para contar su historia, me identifiqué y al mismo tiempo le entregué mi tarjeta de presentación personal que siempre procuro llevar conmigo para evitar la desconfianza y evitar repetir el mismo discurso de presentación, le pedí permiso para escribir un artículo sobre su vida y trabajo a lo que accedió sin problemas, su nombre es María Eugenia, de nacionalidad rumana, con residencia legal y domicilio permanente en Ponferrada, León. Se traslada a distintas ciudades gallegas donde celebran fiestas u otro tipo de actividades de importancia, en intención de ganar algo de dinero para llevar a su casa donde siempre le esperan sus dos hijos y su marido que a falta de empleo queda al cuidado de los menores y del hogar hasta que ella regresa de trabajar. Cargaba con sus pertenencias en varias bolsas por lo que me quedó la interrogante de dónde se aloja durante su permanencia en cada ciudad ya que me dijo que suele durar varios días mientras duren las fiestas y recauda cada vez menos dinero pero lo que sea le ayuda a paliar la terrible situación que en estos momentos vive junto a los suyos.
Una madre responsable que asume de la mejor manera las necesidades familiares y por ello está dispuesta a seguir trabajando de esta forma, por lo que solicita la colaboración de los que allí la ven en busca del dinero honrado ganado con entrega y gran sacrificio. España está llena de personas que sacrifican hasta su salud con tal de evitar que sus familiares no tengan acceso a las necesidades más básicas como la alimentación, Ole por ti María Eugenia, me ha encantado conocerte, te deseo lo mejor de la vida, que el sol siempre brille en tu vida y que la gente al ver las fotos que aquí publico te identifique y sepa que eres una gran madre y esposa.
Mi especial reconocimiento a los que hacer de mimos se ha convertido en su fuente de trabajo, a esos que hacen frente cada día a las inclemencias del tiempo, la Biblia dice vivirás con el sudor de tu frente, yo le agrego con dignidad y con la frente muy alta porque ningún trabajo es deshonra.
Si alguien conoce a María Eugenia y le pudiera hacer llegar este artículo se lo agradeceré inmensamente, porque me consta que lo espera y le hizo mucha ilusión saber que yo escribiría sobre ella cuando le expliqué lo que pretendía hacer con sus fotos y los datos que ella me facilitó.