Autora : Doris Sánchez
Cuando amas o aprecias a una
persona nunca importa la relación que te una a ella, si le quieres bien con
seguridad intentarás en algún momento darle consejos para su propio beneficio,
tal vez porque tienes más años o la vida te ha permitido vivir una vida más
acelerada que de paso te ha dejado errores que a toda costa intentarás evitar
en la vida de los demás, no te lo tomes a mal pero ya he vivido varias experiencias y te puedo
asegurar que casi mejor dejar que cada cual se enfrente a sus propias
circunstancias que de paso le invitarán a rectificar en sus propias acciones. Cuando damos un consejo no siempre es bien
interpretado, puede ser causante de distanciamiento y el peor caso de rotura de
relaciones por más solidad que estas
hayan sido. Si quieres hacer a alguien feliz, dile solo lo que sus oídos desean escuchar y te aseguro que siempre te tendrá en alta estima y hasta pasarás a ocupar un lugar preferente en su vida y hasta te hará confidente de sus secretos más íntimos, hasta que no le des tu punto de vista en alguna cuestión que le atañe todo marchará sobre ruedas, pero si cometes el grave e imperdonable error ahí se acabará todo porque hasta llegará a pensar que te inmiscuye en sus asuntos personales, igual necesitaba a alguien que le escuchara pero no que le aconsejara.

Los mayores solemos dar en el
clavo, cuando decimos cosas por algo
será, la inteligencia se demuestra de distintas maneras y una de ella es
escuchar, ser cauto, pero también agradecido porque no todos tienen a gente en
su entorno que le puedan dar un buen consejo.
Yo he tropezado y caído muchas veces, he sabido levantarme a veces con
enorme raspaduras en mis rodillas, si intento evitar que otros se eviten este
disgusto pues mira lo bueno sería poder hacerlo, si se dejan por supuesto. Ojalá yo tener quien me advierta de cada obstáculo que se me
vaya a presentar delante, se lo
agradecería para el resto de mi vida.
Una amiga me dijo, te quieres
llevar bien con todo el mundo, dile a todo que sí, que todo está bien, felicítale por todo, dile lo estás haciendo
muy bien!!!, no le contradigas nunca porque sería el comienzo del final de una
relación y tenía mucha razón, en boca callada no entra moscas y como soy tan
espontánea a veces no puedo evitar
intentar mejorar la vida de los demás, debo dejar que el que apareje su burro
sepa hacia dónde va o que lo averigüe en
el camino, ya me contará qué tal le habrá ido en la experiencia.
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