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miércoles, 17 de julio de 2013

¿Quién cuida al cuidador?


Autora :  Doris Sánchez

Las personas que se ocupan de cuidar a enfermos son dignas de toda mi admiración y respeto por el esforzado trabajo que realizan y que no siempre se valora adecuadamente, si no es por parte de los familiares lo es por parte de los servicios sanitarios de las distintas localidades o países.
Existen personas  realizadas académicamente para cuidar enfermos,  pero una gran mayoría ha aprendido el oficio por necesidad al tener que atender a familiares enfermos. Cuando existe una vasta economía familiar se tiende a contratar a personas  conocedoras de la situación especialmente a personas de formas suaves y cariñosas, en ello las suramericanas se llevan la delantera por el melao  natural que poseen en sus actuaciones y lenguaje, costumbres de su tierra especialmente la paciencia.  No todos los familiares aceptan llevar a sus enfermos a Residencias de día o internos pero sí que las hay tanto del Estado como a nivel privado.  Atender a mayores en una fase complicada es algo que requiere tolerancia y sobre todo ponerse en el lugar del otro y aceptar las sugerencias que beneficien al paciente, pero  ¿quién cuida al cuidador? Sabían que el cuidador principal puede tener más riesgos de una caída a nivel de salud y también de auto estima? Lo que ocurre es que al paciente se le suple todas sus necesidades pero la persona aparentemente sana, va acumulando una serie de sensaciones y molestias físicas que con el tiempo pudieran  deteriorar  su salud.   Las técnicas no solo son necesaria para el bienestar del enfermo, también el cuidador debe aprender a hacer todos los movimientos que ayuden al menor  y adecuado esfuerzo físico de su propio cuerpo. ¿Por qué tanto mal humor y enfado hasta con el entorno por parte de cuidadores de enfermos? En España dicen está quemado, antes pensaba que se referían a otra cosa pero no, se refieren a una situación prolongada que va haciendo daño físico y psicológico en la persona que lo padece, y ocurre en todas las áreas no solo en el cuidado de enfermos, hay situaciones insostenibles que cuando no se pueden llevar a cabo desbordan a la persona encargada, que puede explotar de cualquier manera.
Siendo abogada estudié  para cuidar a mayores enfermos, a niños y también a enfermos de alzhéimer, la vida me ha puesto delante la necesidad de aplicar los conocimientos adquiridos, con el cuidado a mi madre  y os aseguro que el tal el trabajo físico,  con demás cosas agregadas, que de verdad hay que valorar a los cuidadores, que encima tienen otras actividades propias de todo ser  humano, un hogar, la familia, incluso algunos trabajan en paralelo a estas funciones.  Si tienes a un familiar o persona allegada que intenta echarte una mano con enfermos familiares o no, por paga o por lazos sanguíneos déjate ayudar, no quieras cargar con todo y menos si son familiares con mismos derechos y responsabilidad que tú.  Dicen que en la cárcel y en la cama es que se conocen los amigos, yo diría que en la cama se conoce también a los familiares que acortan distancias para decir presente en momentos de necesidad.  El cuidador puede ser hombre o mujer, lejos ha quedado el concepto de labor reservada solo para las mujeres.
 
 

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