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martes, 28 de mayo de 2013

Días diferentes


Autora : Doris Sánchez

Cada  día empezamos una  batalla que bien pudiera ser el comienzo  de algo o la continuidad de temas inconclusos y yo me pregunto qué será mejor, si no tener nada en qué pensar, cosas por resolver, objetivos por cumplir, o vagar por el mundo sin rumbo fijo.  Alguien me comentaba de un inmigrante  que conoció un lugar de Galicia tan hermoso que decidió pasar allí el resto de su vida, alejado del mundo, la sociedad y la civilización.  Los vecinos  le suplían parte de sus necesidades pero el hombre poco necesitaba para ser feliz, y lo  era mientras vivió y creo que allí murió casi en medio de la nada pero rodeado de una naturaleza casi virgen.   Los espacios  abiertos, el verde del campo, el mar o el río, los bosques poblados de árboles que cada día son más difíciles de conseguir, por los incendios naturales o provocados, por la construcción que obliga al talado  indiscriminado de árboles,  o por los más o menos metros que la normativa  vigente en cada lugar permita  la construcción cercana a las playas.  Todos de alguna manera soñamos con  tener esa libertar que nos permita lanzar un alarido desgarrador  cual  fiera herida para acariciar la sensación de libertad, pero casi todos la disfrutamos y luego  nos invade  el deseo de regresar a nuestro entorno.
Qué buscamos en la vida, con qué soñamos y si cada uno pudiera pedir un deseo ¿cuál sería? Si nos dijesen que mañana será el último día de nuestra vida o que se acabaría el mundo (como ya tantas veces fallidas ha ocurrido)  ¿qué sería lo último que desearías hacer?  En los países que tienen vigente la  pena de muerte  antes de la ejecución preguntan al sentenciado  su último deseo o qué desean comer en su última comida, algo trágico pero yo lo deseo llevar a lo que nos falta por cumplir, a aquello que dejamos ahí aparcado para regresar a buscar todo lo pronto que se pueda y no pudimos o  no quisimos hacer, por haber cambiado de parecer.  Cierra los ojos, pide un deseo, yo lo acabo de hacer y espero que mi deseo se cumpla, cuanto más pronto mejor, de momento sube a un lugar muy alto, todo lo alto que puedas, y desde allí grita  ¡L I B E R T A D!  Te aseguro que es una de las sensaciones más emocionantes que se puede vivir en la vida, no es tontería, hazlo y ya me contarás!!
Nunca pretendamos cambiar al mundo pero sí aportar lo que podamos por hacerlo más llevadero y sobre todo,  que nuestro entorno vea aliviada aquellas cosas  que carecen compensadas por algunas nuevas y motivadoras sensaciones, cuando doy algo siempre pienso que me volverá multiplicado y si lo pienso un día podré verlo convertido en realidad.

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