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sábado, 3 de diciembre de 2011

Stradivarius y su excelente atención al cliente




Autora  :  Doris Sánchez


Os comentaré algo que dejaré sorprendido a más de uno.  Adoro los zapatos con alto tacón, los he llevado desde siempre pero últimamente me veo más que limitada por una desviación en mis dedos centrales que exigen unas plantillas ortopédicas  recomendadas por el médico y que fueron  hechas a mi medida luego de varias pruebas.  Debo llevarlas especialmente cuando uso tacones para evitar un fuerte dolor que casi me inmoviliza.

¨Me gusta comprar en Stradivarius porque siempre encuentro cosas que aparte de bonitas no cuestan mucho dinero, estamos en crisis y  hay que ser comedidos en las compras, más cuando las temporadas pasan tan rápidamente y tienes que cambiar en el vestir.

Me gustaron unos altos botines de cordones, con una hermosa plataforma, es la moda y mucha gente la lleva por lo que como toda chica moderna, siempre que puedo me apunto a lo que se lleva en la moda.  Los probé en la tienda pero me hacían falta las plantillas para probarlas, llegué a casa y los probé con ellas dentro pero aún así me molestaba mucho la  inclinación del pié por lo que no me quedó más remedio que ir a devolverlas.  Pasaron como dos semanas  y me llamó la atención que sólo veía una de las plantillas, no encontraba la otra aún revisando cada calzado por separado.  Como último recurso pensé igual lo dejé olvidado en  los botines que devolví y sin pensarlo dos veces he ido hasta la tienda en  la General Pardiñas de Santiago  de Compostela y explicada mi necesidad, para ello llevé la solitaria plantilla que tenía en mi poder,  manos a la obra, varias chicas fueron hasta el almacén y yo desde la puerta no me creía lo que veía, era tan agradable ver con la tranquilidad y dedicación que abrían cada bolsa de plástico en busca de mi plantilla, sinceramente el detalle no tiene precio y es ahí donde me quiero centrar.  Apareció la plantilla en uno de los botines y todas celebramos haberlo encontrado.  Marché tan contenta que me dije a mí misma en el camino, esto merece ser contado, para que los demás sepan la impresión que tengo al respecto.

Atención al cliente es mucho más que vender, cobrar, buscar una talla o hacer un cambio  por devolución, cuando entras a un comercio influye mucho la actitud de quien te recibe, de cómo te hablan, lo que te dicen y las reacciones a tus requerimientos.  El que te pregunten si te pueden ayudar en algo, en buscarte con agrado lo que deseas, esas sonrisas  espontáneas que te hacen gastar toda la disponibilidad de la tarjeta de créditos sin apenas enterarte de ello.  El que te hagan sentir a gusto, bienvenida en lugar de ser una molestia, que dejen el teléfono para darte los buenos días.

A veces compramos cosas que no necesitamos, hasta aquellas que jamás usaríamos porque no nos gustan pero y para qué la habré comprado?? Es una respuesta a una buena atención al cliente porque todo vendedor  que conozca su trabajo entiende que  a veces la gente no sabe lo que quiere, ni lo que necesita, igual entra a por unos zapatos y sale con un sombrero, hay gente complicada para comprar, esos que nada les gusta, que no se molestan en pasar al vestidor a medirse una prenda y necesitan  ser ayudados en casi todo.

Agradezco sinceramente la alegría que me dieron estas chicas tan amables, gracias  por la naturalidad con la que atendieron mi petición  a sabiendas que no harían con ella ninguna venta y si cobran comisión por venta lo entiendo menos,  sobre todo porque a nivel de comercio están muy bien orientados, me hicieron   sentir un cliente privilegiado  por lo que me  siento comprometida  a seguir siendo vuestra clienta todos los años que pueda.  Os diré algo en secreto, visitarles me hace sentir más juvenil, salgo llena de bolsas y las energías renovadas, muchas gracias, espero que vuestros jefes lean esto y os suban el sueldo inmediatamente, porque se lo  han ganado con su buen saber estar.


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