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martes, 12 de junio de 2012

El llamado de la sangre


Autora :  Doris Sánchez


Cuando las familias permanecen unidas no hay vientos ni tempestades que puedan contra ella, cuando se está en paz consigo mismo todo se mira de distintas maneras, un progreso en solitario no está asegurado porque hace falta esa motivación que solo la puede dar la sangre y tu entorno más cercano.  Una familia bien llevada asegura no solo la permanencia, el respeto, la valoración y la garantía de que no estamos solos en el camino, aporta unas garantías de vida que nadie jamás te podrá dar, dormirás tranquilo cada noche y hasta tus días tendrán una agradable razón de ser.



Las familias numerosas que he conocido a lo largo de mi vida, me han dejado una gran enseñanza, jamás olvidaré a la familia Morillo, tampoco a la familia Montes de Oca  y la familia Roa entre muchas otras  de mi pueblo natal,  porque  dieron  buen ejemplo  en su momento y  al día de hoy siguen siendo una piña en la que prima el  "uno para todos, todos para uno".  Casos muy especiales en los que hijos de distintas  madres  pero  de  un mismo padre fueron enseñados a crecer como hermanos,  nada mejor que la familia, tu sangre,  tus inicios y continuidad en la vida, nadie te conoce mejor que la familia, mamá gallina siempre al lado de los pollitos, lo  más hermoso sería que esos frutos de nuestras entrañas siempre valoren lo más hermoso que es la familia.

Mamá pata se marchó de viaje y para ello llevó a toda la familia, en el camino se unieron otros amigos y familiares y  juntos buscaron una vida mejor, un futuro asegurado y tal vez la continuidad de la vida lejos de  la escopeta de algún cazador.  El sueño de toda madre es ver a su familia unida, cerrar heridas y conseguir perdones a veces imposibles,  cuesta tanto perdonar, dejar pasar cosas, disgustos antes recibidos por falta de muestras de amor o de apoyo, por malos entendidos o por daño causado  a conciencia o por simple error.  Cuando las cosas no andan bien en la familia se nota, algo anda mal, llega la angustia, la ira, la rabia o la indiferencia, igual poner distancia por medio pero todo no está bien y lo sabemos.

Ser familia no es cualquier cosa, ser familia es ser consciente de ello y actuar conforme al llamado de la sangre, a la muestra de convicciones y de principios que nos han inculcado en casa!!!   Solo no se llega a ningún lado, eso todos lo sabemos.

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