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sábado, 17 de noviembre de 2012

Amigos o amantes



Autora  : Doris Sánchez

Tenemos a nuestro lado a ese alguien al que le contamos nuestras cosas, nuestros confidentes que ocupan un lugar importante en nuestras vidas y que cuando no le tenemos cerca nos damos cuenta de que sin su compañía estamos más que perdidos, necesitamos ese consejo o aprobación, esos reproches o esas felicitaciones.  No podemos estar sin su compañía y el reclamo se hace cada día más sólido y nos complementa de alguna manera.  Todos hemos tenido a esa persona cuyas palabras eran a nuestro modo de ver las correctas, gente sabia, inteligente, solidaria y sobre todo, que sabe escuchar.   Acabo de ver un programa en la Tele que trata de amigos que un día deciden declarar su amor a la otra persona, se montan unos preparativos, con la mentira de que será una cita con una tercera persona y se le solicita su colaboración, consejos, recomendaciones para que todo salga perfecto, tienen que dar ánimos a ese amigo que se la va a jugar todas, sin imaginarse tan siquiera que sería la persona sorprendida con una repentina declaración de amor, ¿me aceptará o me rechazará intentar tener una relación?  Unos han aceptado incluso han confesado sentir lo mismo sin atreverse a declarar sus sentimientos ante el temor de  no ser correspondidos, otros no han aceptado porque sienten  verdadera amistad, no más.  Es un gran paso que de ser positivo transformaría la relación,  el puesto de amigo correrá peligro de desaparecer, para dar paso a la pareja pero, no  solemos contar todo a nuestras parejas,  la plaza de amigo quedará desierta y ahí sí que se echará en falta al amigo, quedará ese vacío  que a mayores  se duplicaría si  el intento de una relación de amor fracasara por cualquier razón.  Te quedarías sin pito y sin flauta como decimos en dominicana, perderías al amigo y más tarde al amor.   Tener  una relación con un amigo debe ser bueno, te conoce bastante, ha intimado en tus asuntos personales porque así lo has permitido pero deberás entender que a una pareja no le vas a estar dando la lata todo el tiempo como haces con tus amigos o sea, el amigo  pasó a ser pareja, si en los momentos íntimos de parejas te pones a contarle tus penas, lamentablemente llegará el hastío, así  te lo digo.   No hay quien aguante a un quejica tanto tiempo y sobre todo cuando el tiempo se pudiera estar aprovechando para asuntos más placenteros, el disfrute en pareja.  Si piensas enamorarte de tu amigo, piensalo  muchas veces antes de dar el paso, incluso luego darlo es muy complicado volver a ser amigos, porque también te limitará a que tú ex amor, se entere de  tus asuntos más íntimos.
No es lo mismo llevarnos bien con un amigo, que mantener una relación de pareja, si en el amigo buscamos el amor, y en el amor buscamos a un amigo, lo tenemos complicado, las parejas no suelen ser muy buenos amigos, y no todos los amigos,  aceptarían con agrado convertirse en pareja sin un período previo de adaptación.

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