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sábado, 24 de septiembre de 2011

Al hombre se le amarra por la boca




Autora  :   Doris Sánchez



Toda mi infancia y desde que tube uso de razón escuché  a mi madre repetir todo lo que una mujer debía aprender para ser  estar preparada antes del matrimonio ( que en esos tiempos era obligatorio) y cumplir como buena esposa.  Recuerdo  la canción del  "Arroz con leche se quiere casar..." que en alguna parte especifica cualidades para ser una buena esposa. " que sepa tejer, que sepa bordar, que ponga la aguja en el mismo lugar".  En pocas palabras hablaba de una mujer que supiera hacerlo todo y ser ordenada.


Mi madre era repetitiva en ello y al día de hoy he de valorar que aprendí a ser buena madre y esposa según ese perfil tan marcado que iba cogido de nuestra mano cuando pasábamos de los 10 años ya se ponía una esmerada atención para enseñarnos todo lo que en un futuro nos fuera a ayudar a ser mejores. Mientras que a la Geishas se las preparaba para ser buenas amantes a nosotras en Latinoamérica nos enseñaban a ser "chachas" con todo el rigor. Aprender a limpiar perfectamente una casa, labar y planchar, y ser perfectas cocineras porque si no sabías ni freír un huevo igual el hombre que se convirtiera en tu marido no estaría tan contenta y hasta había amenazas de devolverte a la casa igual pudieran hacer en caso de no tener el sello de la castidad que ya es otro tema que trataré en aparte.



                                               Tostones con Salami frito


Mi madre  era repetitiva en ello  hasta la saciedad y al día de hoy he de valorar que aprendí a ser buena  esposa según ese perfil tan marcado, tener que dejar de soñar con el príncipe azul para convertirnos en cenicienta  no me gustaba pero asimilaba  que  el tema iba cogido de nuestra mano cuando pasábamos de los 10 años ya se ponía una esmerada atención para enseñarnos todo lo que en un futuro nos fuera a ayudar a ser mejores.   Mientras que a la Geishas se las preparaba para ser buenas amantes a nosotras en Latinoamérica nos enseñaban a ser "chachas" con todo el rigor.  Aprender a limpiar perfectamente una casa, labar y planchar, y ser perfectas cocineras porque si no sabías ni freír un huevo igual el hombre que se convirtiera en tu marido no estaría tan contenta y hasta había amenazas de devolverte a la casa igual pudieran hacer en caso de no  tener el sello de la castidad que ya es otro tema que trataré en aparte.


A barriga jarta corazón contento, un marido que tiene una mujer hogareña que sepa hacerlo todo era el indicativo de que estarían juntos para toda la vida, mujeres de sus casas dedicadas en cuerpo y alma a la familia, esas señoras que no se enteran de lo que pasa fuera de las puertas de sus casas y dependiendo de que cosa, jamás permitirían a ningún familiar ni amistades que les trajeran noticias que pusieran en peligro su estabilidad matrimonial, una porque el hombre era el que llevaba el dinero a casa, otra porque aún se quisiera separar toda la familia lo reprobaría por lo que dirán los demás, o sea sin importar lo que esa persona estuviera padeciendo.


Los problemas del matrimonio eran de la pareja aún fueran palizas continuadas, era asunto entre ellos y ahí nadie se podía meter. Cuando el hombre llegaba a casa la comida tenía que estar puesta en la mesa y si no havía pollo tenía que correr hacia el vendedor más cercano y procurarlo aún fuera para pagarlo cuando el marido llegue a casa, de ahí todos los chistes que relacionan a la mujer con el carnicero, el pollero y otros que son parte de los chistes de cada región y la cultura popular



Cuando me casé   no sabía ni freír un huevo, recuerdo la primera comida que pude hacer fue un locrio de arroz con chuleta ahumada que repetía casi todos los días hasta que fui aprendiendo otros platos, ahora soy toda una experta del arte culinaria pero no tengo ni la menor intención de demostrar que valgo para estar en pareja, vivo una etapa distinta en mi vida llena de inmensos placeres en solitario.



La bandera Dominicana, Arróz, habichuela y carne,  más la  ensalada


Los tiempos han cambiado, la mujer se ha superado con  una mentalidad distinta, estudios y trabaja fuera de casa, la igualdad ha llegado a los hogares y lo mismo puede uno que otro hacer lo que fuera necesario para que todo funcione, la mujer ya no es un objeto de venta en un escaparate a espera de un posible comprador que igual piensa que las rebajas duran todo el año.  Hay hombres que cocinan perfectamente y hasta saben llevar las riendas de un hogar.    Muchos solteros   de distintas edades que van desde muy jovenes hasta muy mayores   prefieren vivir solos.   Hombres  con familia que trabajan en casa mientras sus mujeres trabajan fuera y no por ello dejan de ser hombres, el machismo ha hecho mucho daño y ha sido por mucho tiempo el factor determinante para que los varones no se integren a las labores del hogar  (la culpa la tienen los padres) y mucho menos a la cocina, hablo de países subdesarrollados donde todo era llevado a los extemos, encontrar a un hombre cocinando, limpiando una casa, tendiendo las camas,  siendo peluquero en lugar de barbero, diseñador o que jugara con muñecas era el motivo de alarma en cualquier familia creo que más bien por el que dirán, ahora no pasa nada al menos en Europa donde la sexualidad de las personas es respetada.


La expresión de que al hombre se le amarra por la boca es muy típica de la República Dominicana que igualmente ya ni se diga porque la verdadera forma de retener a una pareja es con la existencia del amor, la valoración, fidelidad, respeto y consideración.  Dos personas se unen para iniciar juntas una andadura por la vida, es un equilibrio que si se descompensa deja de ser una pareja,  es un gran compromiso que les pone a prueba cada día pero tened por seguro que una buena comida no lo es todo.  Existen otros valores insustituibles para la continuidad de una relación de pareja.


Pd.  El titular es una expresión típica del dominicano, quienes no lo sepan pensarán que en ese país subdesarrollado se amarra a los hombres con cadena y bozal igual si fuera un pero pero no es así, se refiere a la manera de contentarle y hasta de retenerle, es en tiempo pasado lo reitero.


Advertencia :   Este artículo se corresponde con una forma de pensar muy anticuada en El Caribe, nada que ver con los tiempos que ahora vivimos, se acabó el machismo y es la era de la igualdad  en todo hasta en los deberes del hogar, chicos y chicas tienen que aprender a valerse por sí mismos  porque no siempre tendrán a sus padres, una chacha, novia, espoca o hermana para que le hagan  lo que necesiten, igual viajan a estudiar a otra ciudad o país, ahora es una prioridad ser  basto en todo.

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