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jueves, 8 de septiembre de 2011

Cuando el derecho se tuerce








Autora :   Doris Sánchez




Los que hemos estudiado para ser abogados sabemos lo que hay que fajarse para alcanzar el título, mucho leer y venga libros y visitas a los juzgados, tantos talleres y seminarios, visita a las cárceles, defensa de presos sin recursos, hacer amigos ya ejerciendo para que nos orienten o ayuden a  sacar un trabajo, atender todas las recomendaciones y hasta detenernos en los pasillos de los juzgados para apreciar de cerca a esos abogados tan famosos que todos hablan de ellos por ser los mejores.

Ser abogado es  mucho más, así como todo ser humano digno defiende su honor a capa y España los abogados también tienen mucho que dar de sí, cuando te comprometes con un cliente lo primero es aceptar la representación, lo segundo presentar un presupuesto al menos  aproximado de lo   podría ser sus honorarios   finales, forma de pago y otras más, pero hablemos de derechos y deberes.  Así como el cliente que le contrata llamase el beneficiario,  también tiene que recibir un cumplimiento por parte del abogado en el que ha depositado su confianza.  Lo de crea fama y acuestate a dormir no es aplicable en estos casos.

Te puedes creer que un caso que nunca llegó a juicio y ha tenido tantos inconvenientes, que si archivo que si recurres, que finalmente  y sin admisión a recurso te notifiquen desde  la Audiencia Provincial que ha prescrito, un tema  de suma importancia para la persona afectada, pagas pero no recibes ni una mísera disculpa de parte del letrado de oficio privado,  no hay derecho, ni excusa tampoco justificación.

El verdadero abogado no deja prescribir un caso por falta de acción lo que es imperdonable cuando encima está cobrando constantemente altas sumas de dinero, pero tampoco es responsable que un abogado se dedique a ocupar la silla en su despacho y mandar al cliente a resolver los asuntos ya  sea en los distintos juzgados,   en busca  de información o entrevista con algún juez, de cobrar una pensión ya sea alimenticia o compensatoria. 



Es imperdonable que un cliente que está pagando por un servicio se tenga que dar a conocer en todos los pisos de un juzgado y hasta en las altas instancias de la Seguridad Social en busca de lo suyo, si dinero  luego embargada la pensión de su ex y retenido en esa dependencia por varios meses, la causa no te la puedo decir, que si lo devolvieron del juzgado, que si dicen allí que no han hecho eso,  pero al final el dinero está ahí y el cliente en primera persona firma una petición de devolución, cantidad que finalmente recibe pero no por gestión de su procurador (porque de hecho también lo tiene) tampoco de su flamante abogado, aparentemente muy ocupado en otros asuntos.

Los  colegios de abogados  de las distintas ciudades españolas, están abiertos a  recibir  denuncias documentadas de parte de la persona inconforme o sea el cliente. Una denuncia que de ser comprobados los hechos,  conllevaría únicamente una sanción contra el letrado en cuestión y  nada más que eso.

Por el otro puedes interponer denuncia   civil ante los juzgados competentes  pudiendo solicitar   indemnización  por falta de cumplimiento o  perjuicios recibidos entre  otros daños colaterales probados porque todo igual lo tienes documentando, y me pregunto,    si el Colegio de Abogados está para defender a sus letrados quién carajo defiende a los ciudadanos  y no defendidos correctamente encima perjudicados???   No salgo de mi asombro cuando me he enterado que no hay una tabla de precios por costas  aplicable a los abogados privados en los distintos procesos jurídicos, que hay un varemos aproximado en el que cada uno  cobra según su parecer,  por no decir su caché.    Los abogados de oficio sí tienen unos precios fijos y los Procuradores también  tienen una tabla de precios a las que deben someterse en toda gestión.

                     
                                                   Ya nos titulamos,  ahora a ver lo que pasa

Estos días me ha dado por consultar casos y personas, la gran mayoría me ha dicho que si han tenido algún tema  judicial   raro que algún letrado haya  pedido algo de dinero para gastos primarios, que generalmente al final de todo le pasan la factura de lo que debe pagar y me pregunto, en razón de qué varía este tema, es posible que pagues unos servicios jurídicos casi llegando al pago por adelantado??? Que finalmente te hartas de tanta presión económica y abuso de poder y mandas al carajo a tu torturador que de paso te recomiendo dejar para tu nuevo representante  judicial gratuito trabajos que ya te ha cobrado, tiene un morro que se lo pisa, no hay derecho. 



Porqué llamar a  nuestros  abogados cuando deben ser ellos   que  nos llamen cuando lo consideran necesario.  Hay casos y casos de  abultadas facturas telefónicas de tanto llamar a su letrado tanto al móvil como al fijo y con razón, si mahoma no va a la montaña, la montaña  irá mahoma.

Las cosas quedan a media luz y como estos temas son tan complejos busco en google y me encuentro de todo,  gente que cobra por no hacer nada, que te representan pero que te dejan enganchado en el primer poste del tendido eléctrico.  Si contratas a un abogado es porque necesitas estar representado y que ya que no puedes defenderte por ti mismo, que alguien de tu confianza lo haga pero a veces las cosas salen muy mal y no hay que  callar  al contrario, hay que denunciar por todas las vías  que contempla la ley,  que dicho sea de paso es para todos  y más  aún si en ello ha ido un perjuicio irreparable en contra de quien le haya contratado.

La gente difiere de abogados de oficio y abogados privados, tenemos una creencia errada de  que los abogados de oficio no saben trabajar  por falta de experiencias, que son principiantes o no son responsables.  A veces comparamos la poca paga que reciben en relación a su entrega a nuestro caso   y no es verdad, hay abogados de oficio excelentes, esos mismos que también son abogados privados cobrando mucho más cantidad de dinero por su defensa.  Deberían los Colegios de Abogados pagar más a estos profesionales, pues pienso que sí, pero el tema no me compete.

Yo estudié para ser abogada, me licencié con mucho esfuerzo  y precariedades, trabajaba de día para estudiar de noche y no siempre pude comprar los libros que pedían, me valía de las bibliotecas y copiado de los libros de mis compañeros, me busqué la vida para finalmente sacar el título con muy buenas calificaciones y un semestre antes de finalizado el programa académico ahí me vi radiante con mi toga y birrete para recibir mi titulación y ahora que lo pienso, sería deshonroso para mi propia dignidad  dejar a un cliente en la estacada, hacer una mala representación jurídica, hacer la vida imposible a un cliente porque mi tema usual sea el de nunca estar satisfecha de las cantidades en dinero que este me pudiera abonar, pero me tiraría de un décimo piso  si un caso me llega a ser archivado por  falta de acción o negligencia, por no cumplir con mi deber  faltando al juramento que hizo el día de su juramentación como abogado.
 
Las referencias van de boca en boca, según has trabajado la gente lo sabrá, la gente no llega a los despachos profesionales por anuncios publicitarios, generalmente buscamos una recomendación y si es un notario quién te ha referido a un cliente con más razón para demostrar excelencia.

El camino se tuerce cuando en vez de defender tienes que buscar quién te defienda, tener que verte en un juzgado por haber sido denunciado, que alguien  te denuncie ante el Colegio de Abogados porque no quedó satisfecho con tu defensa llegando a extremos tan alarmantes como  cesarte  antes de   finalizado el caso.  Cuando el camino se tuerce más vale la pena montarte un chiringuito a la orilla de la playa llegado el verano. 

El problema con los abogados es mundial y siento vergüenza propia, es como un mal incurable en el que casi siempre los clientes son los más perjudicados y eso no puede convertirse en una costumbre.  Si los que conocemos de leyes nos vemos afectados ya se pueden imaginar casos extremos  de personas  de aldeas  sin estudios y sin apenas saberse desenvolver  solos en instancias públicas y menos en asuntos jurídicos.   Es de pena lo que está ocurriendo y espero que algún día las cosas cambien, que la gente reciba el mismo respeto y cumplimiento  que suele dar a los abogados.  Debo aclarar que hay excepciones,  profesionales que su profesión es su mayor tesoro,  que la aman y cumplen al pie de la letra, pero tristemente son una minoría.


Enlaces relacionados a Consejo General de la Abogacía Española.

www.justiciagratuita.es
información@cgae.es
http://cgae.es
http://abogados.es



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