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sábado, 8 de octubre de 2011

Que nunca muera el romanticisco



Autora    :   Doris Sánchez

Cuando trabajas en la radio es obligatorio seguir unas pautas para mantener la audiencia y para ello en primer lugar hay que complacer las peticiones de los oyentes, al menos era así en mis años cuando ejercía como locutora profesional. La gente pedía temas de actualidad y mi problema era infiltrar entre ellos alguna canción romántica del ayer sin afectar la audiencia.

 
Recuerdo esos temas románticos que llenan corazones de romanticismos, casualmente estoy en sintonía con una emisora de radio gallega que un barítono está interpretando la canción Por amor de Rafael Solano en un mosaico de canciones del pasado.

Aquellos boleros que sirvieron de fondo para que naciera el amor entre nuestros padres, tíos, abuelos, esos recuerdos que al paso del tiempo nos cuentan una y otra vez, los que hicieron posible nuestra existencia tras una noche de amor, de pedidas de mano, o fueron responsables de algún embarazo.

Yo vendo unos ojos negros quién me los quiere comprar, Aquellos ojos verdes, Querube, Granada Canciones del trío Los Panchos, Antonio Machín, Felipe Pirela, Alberto Baladez, Alberto Cortez, Toña la negra, Roberto Carlos, Celia Cruz, Raphael, Betty Missiego, Lucecita Benitez, Julio Iglesias, Sonia Silvestre, Angela Carrasco, Rhina Ramírez, Anthony Ríos, Fausto Rey, Julio Iglesias, Marc Anthony, La Sonora Matancera, Sara Montiel, Rocío Jurado, Isabel Pantoja, esos mariachis mexicanos que acompañaron a   Pedro Fernández,  Alejandro Fernández, Juan Gabriel,   Pablo Montero y a Rocío Dúrcal entre muchos otros, Yolandita Monge Gloria  Estefan, Christian Castro, Aída Cuevas, Ana Gabriel y muchos más que harían muy extenso este artículo.

 
Canciones de alegrías, tristezas, amor y hasta desamor, canciones de recuerdos y esperanzas, de despedidas y de llegadas, canciones que dejaron muchas lágrimas y una eterna sonrisa, que dieron paso al nacimiento de alguna criatura y hasta fueron testigos del silencio en un cruce miradas o de algún encuentro furtivo en los que estuvieron de por medio una cerveza y dos vasos o de una botella de vino y dos copas para celebrar la existencia del amor ya sea en la intimidad del hogar o en algún motel casi en la penumbra.

 
Tener un corazón dispuesto al romanticismo es una virtud, creer en la posibilidad de amor y sentir placer aun habiendo tenido que pasar por duros momentos pero hay que marcar un antes y un después, no cerrar las puertas al amor y en especial, nunca permitir que el pasado permanezca en tu presente, saber enterrar lo que ya no es merecedor de recuerdos, dejarle ir en paz para que nuestra vida florezca y llegue alguien que pueda llenar ese espacio y hasta colocar alegrías donde antes hubo tristeza y dolor.

 
Las canciones del ayer nunca pasarán de moda porque siempre habrá corazones abiertos a escucharlas, mentes cuyos recuerdos sigan vivos y sobre todo gente enamorada y creyentes en un futuro lleno de cosas buenas y positivas, que nunca muera el romanticismo, el amor, la pasión y los sueños, que no mueran esas canciones que más que letras y música son una reliquia para el alma.

 
Sabían ustedes que estudios realizados a personas en coma han demostrado que el sonido de canciones favoritas pueden ayudar a esas personas a mostrar una mejoría en su salud??? el sonido de sus canciones favoritas de antes toca sus fibras más sensibles y puede traerles de nuevo a la realidad, eso quiere decir que mientras tengamos vida esos recuerdos nos darán paz y ganas de lugar por la existencia. Si tuviera que mencionar mis canciones favoritas de antaño me faltaría espacio para ir detallando una por una, son tantas que igual escribo un artículo para ellas definiendo cada canción con sus motivos y recuerdos y hasta el fruto de los mismos porque con toda seguridad habrá una extensa familia cuyo inicio bien pudo haber sido una canción y dos cuerpos ardientes que se dejaron atrastras por un fondo musical y el sentimiento anidado en sus corazones.

 
El día que deje de latir mi corazón estaré dispuesta a renunciar al amor, a las ganas de rehacer mi vida y de encontrar al hombre que haga realidad mis deseos, que me ame con sinceridad y sin mentiras, que tengas ganas de iniciar un proyecto de vida con transparencia e igualdad, donde no exista ni primera ni segunda persona, que camine a mi lado nunca delante mío. 

 
Existe gente con iguales necesidades, estarán por ahí en alguna esquina  seleccionado cual si fuera una buena cata de vino o frutas, separando los malos de entre los buenos pero algo tengo muy claro y es que más que tenge mala hay mucha gente buena en soledad, merecedora de que esas letras de canciones  conviertan su vida en alegría y disfrute, porque toda persona de buen corazón merece encontrar a su media naranja pero mientras tanto por favor, nunca renunciad al amor aún  después de haber sufrido  un  fracaso sentimental o  desamor.  Las heridas sanan y mientras exista vida debe haber ilusión y esperanza, nunca es tarde si la dicha es buena.  



Todos estamos expuestos a sufrir desengaños, unos somos más sentimentales que otros pero en realidad lo más importante es no dañar los sentimientos de nadie, si hieren los tuyos sé valiente y sigue adelante como siempre he dicho, con dignidad recoger los tricos de tu corazón del suelo, cómprate un pegamento resistente que encontrarás a muy bien precio  hasta en los chinos, intenta coloca cada pedazo en su justo lugar, déjale secar y en  unos segundos estará como nuevo y a seguir adelante en busca de alguien que merezca la pena, si Dios lo separó de vida será porque no te merecía.

 
Siente pena y hasta perdona a esas personas insensatas que van dejando dolor por la vida al jugar con los sentimientos de los demás, aunque no lo creas no hay peor tortura que la propia conciencia y más tarde que temprano tendrán que rendir cuentas de sus actos, el remordimiento les corroerá cual objeto axidado que ya jamás podrá volver a ser usado.   Gente llegará a sus vidas que les pagarán con la misma moneda.   Gracias a ello se ha podido escribir tantas canciones de desamor.


 

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