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viernes, 26 de agosto de 2011

Si no te gustan tus padres, cámbialos






Autora   : Doris Sánchez



Cuando compres a tus padres recuerda guardar la factura de compra porque sin ella no podrás obtener en las tiendas ni cambio ni devoluciones en metálico, revisa  sobre todo la fecha de caducidad .  Así sin más,  como si  los padres fueran artículos comerciales

Para muchos hijos los padres no son más que eso y es triste y muy lamentable por no decir vergonzoso. Cuando te has entregado en cuerpo y alma durante muchos años de tu vida es muy duro escuchar de un hijo que ya no eres la persona perfecta que adoraba de pequeño y hasta presumía ante sus amigos.

Algo está pasando en la sociedad, se están perdiendo los valores familiares, la juventud no cuenta con los padres para tomar importantes decisiones en sus vidas, están cometiendo cada día más errores porque si aceptan un consejo lo hacen de personas que igual ni conocen la mejor respuesta.



                               ¡¡¡ Me gustan mis Papis, me los quedo !!!


Padres aparcados en cualquier lado cual si fueran coches en un garaje inundado o subidos en una acera y a punto de una sanción de tráfico por lo que tal vez no han hecho ni conocen. Quietos a espera de que un hijo se enfrente con la realidad y con suerte que  las consecuencias de sus actos sean  solucionables.

Porqué los padres dejamos de ser importantes para nuestros hijos sin importar la edad en que se encuentren,  porqué dejan de contarnos sus cosas, su vida, estudios, amigos, salidas, lugares que visitan, viajes o algo tan simple como decirnos cómo les  va la vida cuando ya se han independizado de nosotros.

Muchos padres tienen que acudir a terceras personas para saber de la vida de sus hijos, porque son los desconocidos aún viviendo bajo el mismo techo. Hay una pared que les separa y ni las oraciones de cada día han  aportado soluciones reales a corto o largo plazo, algo les arrebata de sus manos y se ven impotentes al no conocer contra  qué o quién deben luchar.

Dedico este artículo con todo mi cariño a esos padres responsables que lo han dado todo y tristemente tienen que reconocer que no tienen nada. A las madres que en solitario han demostrado responsabilidad y que ahora viven solo de recuerdos de una infancia que disfrutaron en amor junto a sus hijos, tristemente una etapa en la que realmente son tuyos y que recibes dosis infinitas de amor y valoración.

Lo más importante es la satisfacción del deber cumplido, de haber estado ahí cuando en realidad te necesitaron y aunque no lo creas,  deja por favor la puerta sin cerrojo porque cuando te necesiten volverán a tí con toda seguridad, el amor de padre no tiene límites, ni barreras ni fronteras, por amor se perdona todo hasta lo imperdonable.    Cada año de vida de un hijo debe ser de alegría y felicidad porque es el fruto de un decisión bien pensada.


Nunca  te detengas a pensar en lo que no has recibido porque desgasta el cuerpo y la mente, piensa en  la manera que te entregaste sin esperar nada a cambio, eso te dará paz y tranquilidad y muchas más fuerzas para tenerle cada día en tus oraciones y tu corazón.

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